Tiempo de lectura: 7 minutos

como-crear-habitos-productivos

Cómo crear hábitos productivos es lo que vamos a ver en este post de Operativo Consulting. Las decisiones son fáciles de tomar y también de incumplir. Pero con los hábitos no sucede lo mismo. Los hábitos son muy difíciles de eliminar o modificar.

Cuando decimos que una determinada persona es muy organizada, lo único que estamos diciendo realmente es que esa persona tiene una serie de hábitos adquiridos que es capaz de llevar a cabo de un modo constante.

Por eso, imagina qué ocurriría si pudieras eliminar o cambiar tus hábitos menos productivos por otros mucho más productivos y rentable. Es decir, qué pasaría si tu tiempo lo dedicases a adquirir hábitos que para ti son importantes y provechosos.

Qué son los hábitos

Un hábito es modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, originado por tendencias instintivas.

Podemos decir que se trata de una inclinación constante y normalmente inconsciente hacia la realización de algún acto adquirido a través de la repetición frecuente.

Por tanto, un hábito es un comportamiento inconsciente que hecha raíces en nuestra mente y que quedo anclado de tal manera que no tenemos que pensar para hacerlo.

En nuestro día a día la mayor parte de nuestras actividades las delegamos a la mente subconsciente, que es la encargada de los hábitos. De este modo, la mente consciente queda libre para enfocarse en algo nuevo, algo que va a requerir de nuestro esfuerzo y energía.

Por ejemplo, despertarnos cada mañana a determinada hora para cumplir con nuestras obligaciones es un hábito que nuestro subconsciente ha adquirido y que nos permite cumplir con nuestras obligaciones.

Hábitos buenos y hábitos malos

Por desgracia nuestro sistema inconsciente no distingue entre hábitos malo y buenos. Simplemente para él son hábitos.

De este modo, cualquier acción que repitamos en el tiempo es susceptible de convertirse en hábito. Por ejemplo, una rutina diaria en el trabajo puede convertirse en algo mecánico simplemente porque siempre se ha hecho así.

De ahí la importancia de formar a las personas que se incorporan a un puesto de trabajo en aquellos hábitos que dicho puesto de trabajo requiere.

Porque de lo contrario, lo que ocurrirá es que la persona que ocupe ese puesto de trabajo, ante la falta de formación o entrenamiento acabará haciendo el trabajo según su propio hacer o criterio, lo que acabará por convertirse en un hábito que luego será muy difícil de eliminar o modificar.

Esto lo vemos en cualquier área de la empresa, pero sobre todo en las áreas de administración y facturación donde se suelen acumular montones y montones de papeles y facturas porque “simplemente siempre se ha hecho así“.

Otro mal hábito que observamos es el de dar largas a las cosas y la falta de concentración por distracciones permanentes del teléfono o de interrupciones de compañeros.

Estos hábitos son muy difíciles de modificar porque para muchos esos comportamientos se han convertido en un estilo de vida.

Por todo ello, es importante identificar los hábitos negativos y aprender cómo crear hábitos productivos.

A los que le va la marcha

como-crear-habitos-productivosLa adrenalina es una hormona que al ser humano, desde nuestros orígenes como especie, nos ha ayudado a sobrevivir. Y esto es así porque ante una situación de peligro, la adrenalina nos induce a luchar, aunque también a huir.

Nuestro cuerpo produce adrenalina antes situaciones de peligro, el corazón comienza a latir muy deprisa, la respiración se acelera y la presión arterial sube. Esto es bueno, por ejemplo, si nos persigue un león.

Pero ante una situación complicada en el trabajo también es posible que experimentemos estos cambios fisiológicos. En este ambiente laboral, donde difícilmente podemos huir, cuando nos sube la adrenalina la tensión está servida.

Además, cuando estamos en el puesto de trabajo nadie tiene la oportunidad de descargar su exceso de adrenalina, salvo que explote con todas sus consecuencias. De este modo, la acumulación de adrenalina puede ocasionar elevaciones de tensión y problemas de salud serios.

Por otro lado, también nos encontramos a empresarios y profesionales que no saben trabajar sino es a través de subidas de adrenalina. Nosotros decimos que a este tipo de gerente “le va la marcha”.

Han adquirido el terrible hábito de trabajar siempre bajo presión. Esto puede que les resulte durante algún tiempo, pero a largo plazo es uno de los hábitos laborales menos saludables que existen, y una de las razones para comenzar a aprender cómo crear hábitos productivos, saludables y beneficiosos para ellos y para su empresa.

Ampliar tu zona de confort

La zona de confort es una  zona psicológica por encima o por debajo de la cual nos sentimos incómodos. Cuando nuestro deseo de permanecer en dicha zona es muy grande, entonces es cuando nuestra gestión del tiempo se ve perjudicada.

No existe una única zona de confort, sino que dependiendo de la situación tendremos una u otra. Por ejemplo, qué parte de nuestra responsabilidad estamos dispuestos a delegar sin que nos sintamos mal. O qué grado de responsabilidad somos capaces de asumir.

Por eso, cuando adquirimos nuevos hábitos, o modificamos los ya existentes, lo primero que vamos a sentir es incomodidad, porque el hacer cosas nuevas, diferentes nos va a exigir salir de nuestras zonas de confort.

Ventajas de ampliar tu zona de confort

Ampliar nuestras zonas de confort tiene muchas ventajas.

Cuando ampliamos nuestras zonas de confort realmente estamos consiguiendo crecer como personas y ampliar nuestras expectativas de éxito al eliminar rutinas o modificarlas, desechando aquellas que son nocivas para nuestra salud y nuestro tiempo.

Lo primero que debemos hacer es tomar conciencia de nuestros malos hábitos, aquellos que te impiden crecer y desarrollarte profesionalmente.

Para ello, tenemos que analizar nuestros comportamientos. Un simple listado de qué hacemos ante determinadas situaciones, un registro de tiempos, sería suficiente para esa toma de conciencia.

A partir de ahí, sigue los siguientes pasos.

Pasos para crear hábitos productivos

como-crear-habitos-productivosPaso 1: Anota el hábito que deseas eliminar

Cuando has llevado a cabo un registro pormenorizado, durante un determinado periodo de tiempo, de tus hábitos o comportamientos estás en condiciones de saber qué hábitos te impiden ampliar tu zona de confort y, en consecuencia, debes modificar o eliminar.

Por ejemplo, imagina que quieres dejar de trabajar con una mesa completamente desordenada.

Paso 2: Ponte un objetivo

Para modificar un hábito, lo primero es visualizar la meta, el logro que quieres alcanzar. El cómo lo consigas de momento no tiene importancia, sólo el resultado final, lo que aspiras conseguir.

Siguiendo con el ejemplo anterior, un objetivo no es “limpiar la mesa” porque eso sería una forma de proceder que es probable que te genere pereza ante todo lo que limpiar la mesa conlleva.

Por eso, realmente el logro es “Trabajar en una mesa limpia y ordenada”. Otra cosa es cómo lo consigamos.

Paso 3: Establece medidores

Nosotros en Operativo Consulting tenemos una máxima con la que siempre trabajamos, y la cual acaban interiorizando nuestros clientes, y es la siguiente: “Todo lo que no se puede medir no se puede evaluar y por tanto no se puede mejorar”.

¿Cómo sabrás tú que tu mesa está limpia?. El concepto de limpieza o de orden puede variar de una persona a otra. Por eso, es importante que definas qué significa para ti “una mesa limpia y ordenada” y cómo lo vas a medir.

Por ejemplo, una mesa limpia y ordenada puede significar que sólo tendrás una cosa encima de la mesa y que el resto estará en su sitio. Es decir, cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.

Paso 4: Enumera y relaciona todos los problemas

Aquí nos referimos a los problemas que conlleva no corregir el hábito en cuestión. Enumerar y relacionar todos los problemas te va a permitir tomar conciencia de la situación negativa en la que estás actualmente, queriendo mejorarla.

Por ejemplo, cuando tu mesa está desordenada, te cuesta centrar la atención, no piensas con claridad, pierdes mucho tiempo en encontrar algo y te genera una sensación de agobio de la que quieres huir.

Paso 5: Enumera y relaciona los beneficios

Una vez que has tomado en consideración los problemas, ahora es el momento de darle la vuelta y visualizar los beneficios que conlleva cambiar tu hábito nocivo.

En el caso de tener la mesa limpia y ordenada, los beneficios son múltiples. Por ejemplo, con la mesa ordenada te será más fácil concentrarte porque tu mente no se distraerá con todo el barullo de papeles, notas, fichas, etc.

También conseguirás ahorrar tiempo, porque encontrarás enseguida aquello que necesitas en un momento dado.

Paso 6: Exagera los resultados

¿Qué significa esto?. Pues que si antes tenías la mesa desorganizada, a partir de ahora la tendrás siempre súper-mega-hiper bien organizada.

Esto lo puedes aplicar a cualquier otro hábito que quieras modificar. Por ejemplo, si sueles llegar tarde a las reuniones, a partir de ahora llegarás siempre el primero.

Es bueno, cuando quieres gestionar tu tiempo de un modo muy productivo, que al principio del proceso de modificación de un hábito peques por exceso que no por defecto.

Como seguramente, por la ley del péndulo, irás corrigiendo tu nuevo comportamiento, porque al principio todo lo tomamos con muchas ganas, es mejor que al corregir te quedes en una situación normal (campana de Gauss) que volver al hábito anterior.

Paso 7: Ni un paso atrás

Es inevitable que en algunas ocasiones los papeles vuelvan a amontonarse en tu mesa, sí en esa que ya estaba limpia y ordenada. No pasa nada porque ahora ya conoces las ventajas del nuevo hábito.

Si esto ocurre, lo único que tienes que hacer es parar, reflexionar sobre qué está pasando y corregir para volver a la mesa limpia y ordenada, porque ahora tú tienes el control y sabes qué hacer y cómo hacerlo para vencer al viejo hábito.

Si sigues todos estos pasos y no te rindes, entonces sabrás cómo crear hábitos productivos para mejorar tu calidad de vida.

Juan Elías Campo

Juan Elías Campo

Juan Elías Campo es Director de Operativo. Consultor y licenciado en Sociología, Máster en Dirección de Recursos Humanos y Máster en Consultoría de Empresas. Experto en Coaching y Lean Manufacturing. Con una larga experiencia en la gestión y organización de empresas. “Disfruto viendo cómo evolucionan nuestros clientes porque cuando ellos cambian, todo cambia a su alrededor”.

Deja un comentario

Abrir chat
1
Resolvemos tus dudas. Envíanos un mensaje y nos pondremos en contacto contigo.