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En general, en España falta una buena comunicación interna en la empresa.

Un hecho que lo constata es que las pequeñas empresas en nuestro país apenas se reúnen, de forma periódica, para tratar asuntos que le atañen. 

Por ejemplo: cómo mejorar las ventas, cómo reducir tiempos a la hora de facturar, cómo coordinar mejor el área de administración con el almacén, etc.

Comunicar no es sencillo. Y menos en el ámbito empresarial.

Lo cierto es que apenas se convocan estas reuniones, y cuando se hace, no se sabe muy bien ni qué decir ni cómo decirlo, lo que ocasiona que resulten largas, tediosas, caóticas e ineficientes. Y al final se acaba por no convocar ninguna más.

La comunicación interna en la empresa es un elemento organizativo clave. Quien primero debería saber qué, cómo y cuándo comunicar es el gerente de la empresa. 

De hecho, el 56% de los proyectos de los líderes que no saben comunicarse, fracasa, de acuerdo con un estudio de Project Management Institute.

¿Cuántas veces los gerentes o mandos intermedios de una empresa transmiten el mensaje equivocado o no queda claramente entendido por los interlocutores por no hacerlo correctamente?

Veamos 3 casos muy comunes de por qué sucede esto y cómo lo podríamos evitar.

Comunicación interna en la empresa, ejemplo: Enojos.

Error: El gerente da instrucciones a uno o varios empleados cuando está enfadado o alterado. Con ello lo único que se consigue es intimidar a los empleados y dar una mala imagen a los clientes.

Solución: Dirigirnos a los empleados con educación y respeto. Escucharles con atención y calma. Pedirles, con naturalidad en el tono y los gestos, que no sólo expongan sus quejas, sino que también propongan posibles soluciones. Asegurarnos de que han entendido nuestras instrucciones, qué saben ejecutarlas y tienen claro el resultado esperado. 

Comunicación interna en la empresa, ejemplo: Yo, nosotros.

Error: “Yo he conseguido vender un 15% más que el año pasado”. “Yo lo hago todo en esta empresa”. “Yo he fabricado 5.000 puertas en los últimos dos meses”. 

Cuando un gerente habla siempre en primera persona del singular (yo), sobre todo para atribuirse los éxitos, perjudica gravemente la relación con los empleados, pues éstos se sentirán excluidos y serán menos participativos en los próximos retos que se plantee la empresa. 

Y, desde luego, no se sentirán parte de ella. Se sentirán poco importantes y nada motivados. 

Solución: Hablar en primera persona del plural (nosotros), en lo bueno y en lo malo. 

Si se llegan a las ventas esperadas en un trimestre, lo alcanzan todos. Si han producido un 10% menos de lo esperado, es un objetivo no cumplido por parte de todos. 

Por tanto, hay que introducir y fortalecer la idea de equipo. “Nosotros hemos alcanzado las ventas previstas para este trimestre”. “Nosotros hemos producido un 10% menos de lo previsto”.

Comunicación interna en la empresa, ejemplo: Evitar temas difíciles.

Error: Que todos los componentes de una empresa no sepan cuál es la situación de la empresa, a qué retos se enfrenta, qué objetivos se marca, cuáles serán las dificultades. Y que no todos tengan claro cuál es su papel en la empresa.

Solución. La idea de equipo es fundamental. Lo que le ocurra a la empresa, le ocurre a todos sus componentes. 

Esto implica que también el gerente debe trabar temas complicados con sus empleados, como pueden ser: recortes de la plantilla, crisis motivada por una pandemia, cierre de una línea de producción, reducción drástica de las horas extras, cambios en el proceso de producción, etc. 

Hay que abordar estos asuntos de frente y con transparencia. Dando siempre imagen de autoridad y liderazgo. Incluso en situaciones de crisis, o sobre todo en ellas, hasta el último empleado debe confiar en el gerente y apostar por la empresa, sabiendo que su esfuerzo y tarea serán importantes para solucionar la situación.

Como conclusión diríamos que la idea de equipo es clave para alcanzar los objetivos marcados.

Y para hacer equipo será fundamental que la comunicación interna en las empresas sea fluida y efectiva, de arriba abajo, de abajo arriba y de forma horizontal.

La comunicación interna en la empresa es clave, al mismo tiempo que un desafío. Una buena práctica podría consistir en organizar reuniones eficaces.

Escuchemos, hablemos… lleguemos a acuerdos y pongámoslos en marcha.

Alejandro Matilla

Alejandro Matilla

Alejandro Matilla es Consultor. Licenciado en Administración de Empresas. Tiene una larga trayectoria en la organización y gestión de espacios empresariales abiertos. Cinéfilo empedernido, Bunburiano y talentoso jugador de Pádel. “Fallar o tomar una mala decisión no es una cuestión de mala suerte. "Equivocarse, no tener tiempo y no contar con una metodología para organizar, alcanzar los objetivos y saber crecer son los principales problemas”.

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